Es una metodología de estudio de la situación competitiva de una empresa en su mercado (situación externa) y de las características internas (situación interna) de la misma, a efectos de determinar sus Debilidades, Oportunidades, Fortalezas y Amenazas. La situación interna se compone de dos factores controlables: fortalezas y debilidades, mientras que la situación externa se compone de dos factores no controlables: oportunidades y amenazas.
Es la herramienta estratégica por excelencia más utilizada para conocer la situación real en que se encuentra la organización.
Durante la etapa de planificación estratégica y a partir del análisis FODA se debe poder contestar cada una de las siguientes preguntas:
- ¿Cómo se puede explotar cada fortaleza?
- ¿Cómo se puede aprovechar cada oportunidad?
- ¿Cómo se puede detener cada debilidad?
- ¿Cómo se puede defender de cada amenaza?
Este recurso fue creado a principios de la década de los setenta y produjo una revolución en el campo de la estrategia empresarial. El objetivo del análisis FODA es determinar las ventajas competitivas de la empresa bajo análisis y la estrategia genérica a emplear por la misma que más le convenga en función de sus características propias y de las del mercado en que se mueve.
El análisis consta de cuatro pasos:
- Análisis Externo (también conocido como "Modelo de las cinco fuerzas de Porter")
- Análisis Interno
- Confección de la matriz FODA
- Determinación de la estrategia a emplear
Cómo aplicarlo
Para iniciar toma una hoja o pizarrón para dibujar un cuadrante, donde cada una de tus partes represente cada letra FODA, así tendremos un espacio para Fortalezas, uno para Oportunidades, uno para Debilidades y otro para Amenazas.
En el cuadrante de las Fortalezas enlista aquellos aspectos que hagan fuerte a tu negocio, producto, servicio o decisión a tomar. Por ejemplo, la ubicación o el concepto que se maneja en la empresa, el precio o el empaque del producto, la libertad o el logro de metas personales de emprender. También coloca tus fortalezas frente a la competencia; es decir, visualiza por escrito las fortalezas internas y externas.
En el cuadrante de las Debilidades escribe los aspectos que se podrían mejorar o no están bien. Puede ser que la plantilla de trabajadores no está motivada, tal vez el producto no tiene el tamaño adecuado o el servicio no cuenta con las herramientas necesarias o quizá desconozcas por completo el área donde se quiere emprender. Igualmente se deben enlistar las debilidades internas como externas; no te asustes si esta lista es más larga que la anterior, eso es normal, pero no porque tu tema analizado esté por los suelos, sino porque tendemos a ver más las debilidades que las fortalezas.
El tercer cuadrante es para las Oportunidades, en este puedes hacer una lista de las metas que podrías alcanzar si la empresa funciona adecuadamente, con el producto o servicio demandado constantemente o con las actividades que podrías realizar siendo tu propio jefe.
En el último cuadrante anota las Amenazas: pueden ser de diversa índole, como aspectos climatológicos, políticos, legales, competencia desleal, piratería, etc., en suma, todo aquello que pudiera amenazar el logro de las oportunidades y que afecte en forma global y particular a tu empresa.
Estos dos últimos cuadrantes sirven para mantener los pies en la tierra y la mira en el cielo. Te ayudarán a concentrarte en los objetivos centrales, pero cuidando los entornos cambiantes que los pueden afectar. En cambio, los dos primeros cuadrantes, Fortalezas y Debilidades, ayudan a tomar decisiones y hacer planes de negocios y planes de acción concretos.

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